Otra leyenda urbana

Algunos afirman que las lentillas se pueden perder detrás del ojo. Se trata de un mito totalmente falso.

Las lentes de contacto deben tener cierto movimiento en el ojo, pero físicamente es imposible que las lentillas resbalen detrás del globo ocular.

Si parpadeas muy deprisa o si te frotas los ojos sin cuidado, las lentillas pueden desplazarse hacia el párpado superior o hacia un lateral. Si te pasa algo así, mantén la calma, lubrícate el ojo con lágrima artificial o, en su defecto, con solución única, parpadea y mueve el ojo mirando hacia arriba y hacia abajo y hacia los laterales. Lo más normal es que la lente vuelva a su posición original.

En caso de que no consigas recolocar la lentilla con este método, no intentes extraerla con ningún objeto punzante, como por ejemplo unas pinzas, ni te frotes los ojos. Acude a un centro especializado y un profesional de la visión te ayudará.

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