El filtro amarillo en gafas: mito y realidad

El uso de gafas amarillas con filtro luz azul se ha popularizado en los últimos años como una supuesta solución frente a la fatiga visual causada por pantallas digitales. Este artículo analiza qué son realmente las gafas con cristales amarillos, para qué sirven, cuáles son sus beneficios comprobados y qué limitaciones presentan desde una perspectiva científica.

¿Qué es el filtro amarillo en las gafas?

Los cristales con filtro amarillo, o gafas con lentes oftálmicas amarillas como se conocen popularmente, son lentes oftálmicas con un tinte que modifican la transmisión de la luz, bloqueando parcialmente las longitudes de onda más cortas, es decir las azules. En sus orígenes, las gafas graduadas con cristal amarillo se empleaban en deportes y conducción nocturna con el objetivo de mejorar la percepción del contraste en condiciones de baja iluminación, pero ¿para qué sirven realmente las gafas con este filtro?

Las gafas con filtro amarillo son muy eficaces para mejorar la sensibilidad al contraste, es decir, son de gran utilidad en situaciones de conducción nocturna o deportes al aire libre, donde la visibilidad es reducida. Así mismo personas con baja visión y otro tipo de patologías visuales pueden recurrir a este filtro para mejorar la percepción de ciertos detalles, no obstante, es importante destacar que las gafas amarillas con filtro de luz azul no constituyen una solución para todos los casos, y están lejos de sustituir a otros filtros u tratamientos que están a disposición de los clientes de General Optica.

¿Por qué se han popularizado las gafas con filtro amarillo?

Las principales razones de esta moda o hype, como lo denominan los usuarios, son precisamente el auge de este filtro en las gafas que llevan celebrities e influencers, así como su popularidad en redes sociales. Este hecho, junto a la percepción de riesgo y la creciente preocupación por la luz azul que emiten las pantallas LED - y los posibles daños para la salud visual asociados a estas - ha creado una ola de interés mediático que ha convertido a las gafas con filtro amarillo en una especie de must-have de moda con escasas evidencias científicas o de salud visual.

Limitaciones y mitos

Si bien es cierto que las gafas con filtro amarillo pueden ayudar en algunas circunstancias, no es cierto que bloqueen la luz azul; sería más exacto hablar de un bloqueo parcial de la luz azul. Además, existen en el mercado otros filtros específicos diseñados para proteger de la luz dañina de manera más efectiva.

Así mismo, todo #opticoexperto debe recordar a los usuarios que la evidencia sobre el potencial daño en la retina de la luz azul es insuficiente, es decir que si bien hay indicios de que algunos filtros ayudan a proteger los ojos de estos rayos, no existen todavía pruebas sólidas de que prevengan daño en la retina.

También es un mito el impacto que la luz azul y led tiene sobre el sueño. Dicho de otro modo, las conclusiones científicas sobre del impacto de esta luz en la producción de melatonina son también limitadas, y por ende la protección que las gafas puedan ofrecer para paliar este efecto es también reducido.

En resumen, el filtro amarillo puede ser útil en contextos específicos, pero su papel como protector universal frente a la luz azul ha sido exagerado. La popularidad responde más a tendencias de moda y estilo que a datos concluyentes.

Conclusión

Las gafas con cristales amarillos y en general las gafas con filtro para luz azul son herramientas válidas para mejorar el contraste y la comodidad visual en determinadas situaciones. Sin embargo, su eficacia como protector ocular frente a los rayos de luz azul dañinos es limitada y el hype actual se debe en gran medida al marketing, mientras la comunidad científica, siempre más cauta y rigurosa, sigue trabajando para demostrar su eficiencia.