Adaptación de cristales a una nueva montura

Las gafas son mucho más que una ayuda para ver bien. En muchas ocasiones, son un complemento de moda perfecto para mostrar nuestra personalidad e, incluso, estado de ánimo. Las tendencias también llegan a las monturas y muchas personas deciden cambiar sus antiguas gafas por otras más modernas, aunque no haya cambiado su graduación.

En estos casos, muchos se preguntan si es posible utilizar los cristales antiguos en una montura nueva para ir a la última sin gastar más dinero.

¿Se pueden adaptar los cristales a una nueva montura?

La respuesta es sencilla: es posible adaptar los cristales graduados a una montura nueva, pero no se deberían reutilizar sin más. Como verás, es fácil comprender la diferencia: los cristales de unas gafas están cuidadosamente fabricados para que la graduación necesaria en cada caso esté a la altura adecuada y respeten la distancia interpupilar. Si no se tienen en consideración estas medidas, la percepción de los objetos puede verse distorsionada.

Por lo tanto, cuando se quiere cambiar un cristal de una montura a otra, es necesario acudir a un óptico que compruebe si las nuevas gafas cumplen con los requisitos necesarios. Existen muchos tipos de cristales diferentes y, dependiendo de sus características, se pueden adaptar más o menos fácilmente a un cambio de montura.

Tipos de cristales

Existen diferentes formas de clasificar los cristales. Cuando nos fijamos en el foco, es posible dividir los cristales de unas gafas en dos grandes grupos:

  • Cristales monofocales: solamente tienen un foco, que es punto donde convergen los rayos de luz procedentes de los objetos que se observan. Este tipo de cristales son los más habituales y se utilizan para corregir la miopía, el astigmatismo y la hipermetropía.
  • Cristales multifocales: en este caso, los cristales permiten ver nítidamente a diferentes distancias. Cuando son bifocales se suelen utilizar para corregir la miopía y la hipermetropía al mismo tiempo. Las gafas progresivas, por su parte, permiten ver con claridad tanto de cerca como de lejos.

Si tenemos en cuenta la forma de los cristales, se clasifican de la siguiente forma:

  • Cristales convergentes o positivos: hacen que los rayos de luz que pasan a través de ellas se junten en un punto. Son las más utilizadas en casos de presbicia, hipermetropía y en algunos tipos de astigmatismo.
  • Cristales divergentes o negativos: pueden separar los rayos de luz que llegan hasta ellas y son adecuadas para corregir la miopía y ciertos tipos de astigmatismo.

Conocer el tipo de cristales que tenemos en las gafas es muy importante a la hora de cambiar la montura, ya que no todos se pueden adaptar al cambio.

Adaptación de cristales en General Optica

En General Optica estudiamos cada caso particular para determinar si es posible adaptar unos cristales a otra montura. Para nuestros ópticos, los siguientes aspectos son los más relevantes a la hora de valorar la situación:

  • Resulta más sencillo adaptar los cristales cuando el tamaño de las gafas antiguas y las nuevas es similar, ya que la altura y la distancia entre las pupilas es parecida.
  • Como es lógico, solamente es posible adaptar unos cristales más grandes a una montura más pequeña.
  • Uno de los aspectos más importantes es el diámetro de las gafas, ya que determina en gran medida la zona de visión y el foco.
  • La óptica actual utiliza técnicas innovadoras para adaptar las gafas a cada cliente. En esta personalización se tiene en cuenta la distancia entre el borde de la montura y el centro de la pupila o el ángulo entre el cristal y la línea de visión, por lo que es aún más necesario que la forma de ambas monturas sea similar para conseguir una adaptación adecuada.

  • Las gafas nuevas deben tener la anchura necesaria para soportar el grosor del cristal, que está determinado por el número de dioptrías.
  • Adaptar un cristal monofocal es más sencillo, ya que solamente hay que tener en cuenta una medida.
  • En el caso de cristales multifocales, especialmente los progresivos, adecuarlos a una nueva montura es más complicado porque se puede romper el equilibrio y, por lo tanto, perder calidad en la visión.

Las técnicas avanzadas nos permiten realizar un estudio y medición exhaustivos de los cristales para comprobar si es posible adaptarlos a la montura elegida. Además, nuestros optometristas tienen la experiencia suficiente como para hacer una selección previa de las gafas que se adapten más adecuadamente a los cristales de la montura antigua.