Cómo saber si necesito gafas

El desgaste de la vista se produce poco a poco. Las dioptrías no llegan de repente para hacernos ver el mundo de forma diferente. En realidad, van aumentando lentamente y pasa un tiempo hasta que empezamos a notar que no distinguimos los objetos igual que antes.

Cuando nos damos cuenta, solemos pensar que es algo pasajero y que con un poco de descanso nuestros ojos volverán a ser lo que eran. No obstante, en la mayoría de los casos las señales continúan en los días siguientes y es cuando llega el momento de preguntarse qué está sucediendo.

Empiezo a ver mal, ¿qué hago?

Para empezar, lo mejor es creer que la explicación más sencilla es la correcta. Antes de barajar otras posibilidades, es recomendable relajarse y descartar que las molestias sean ocasionales y provocadas por el estrés o por un esfuerzo continuado. Algunos ejercicios visuales básicos para aliviar los ojos son muy sencillos de realizar:

  • Variar el enfoque de cerca a lejos.
  • Parpadear rápidamente para generar lágrimas y evitar el ojo seco.
  • Guiñar alternativamente.
  • Masajear suavemente las cuencas.
  • Presionar los ojos ligeramente.

Si la visión no vuelve a ser la de antes después de dos o tres días, ha llegado el momento de sopesar la posibilidad de que necesitamos gafas.

Señales que indican que necesitas gafas

Una vez descartadas las molestias temporales, nuestro consejo desde General Optica es acudir a un óptico cuando hayan transcurrido varios días desde que comenzaras a percibir alguna de estas manifestaciones:

  • Ojos cansados y enrojecidos.
  • Dolores de cabeza frecuentes.
  • Mareos.
  • Problemas para ver de cerca o de lejos.
  • Visión borrosa o doble.
  • Dificultad para ver líneas rectas.
  • Mala percepción de las distancias.
  • Necesidad de más luz para ver bien y, por lo tanto, dificultades para distinguir objetos por la noche.
  • Halos luminosos o puntos flotantes.

Una revisión en profundidad junto a una valoración personal permitirá obtener recomendaciones y un plan de acción adecuado según la desviación que presenten tus ojos. Entre las más habituales están la miopía, la hipermetropía, el astigmatismo y la presbicia".

- La miopía hace que los objetos distantes no se vean con claridad. En estos casos, una de las primeras señales de alerta es que se comienza a ver borroso de lejos. Además, puede que se perciban puntitos, como moscas, al cambiar la mirada de un lado a otro. Un signo común suele ser, también, el dolor de cabeza.

- En el caso de la hipermetropía, se tiene una percepción borrosa de objetos cercanos. Los indicios suelen ser picor y dolor de ojos, con el consiguiente cansancio ocular, ya que es necesario hacer un esfuerzo extra para ver nítidamente. Como comentábamos anteriormente, estas manifestaciones suelen desencadenar cefaleas. 

- El astigmatismo produce una visión distorsionada tanto de lejos como de cerca. Las personas que la tienen, suelen decir que no ven claros los contornos de los objetos y, en la mayoría de los casos, les cuesta ver bien por la noche. Las molestias en los ojos y el dolor de cabeza vuelven a ser recurrentes.

- Cuando la presbicia aparece, se comienza a tener dificultad para ver de cerca. Suele resultar sencillo darse cuenta de los primeros signos de vista cansada porque necesitamos alejar los objetos para verlos mejor. Además, si se pasan largos ratos leyendo o realizando actividades muy meticulosas, los ojos se fatigan y, una vez más, comienzan los dolores de cabeza.

Gradúa tus gafas con profesionales en salud visual

A pesar de lo que pueda parecer, graduar la vista de forma adecuada y detectar las dioptrías de corrección que se necesitan en las gafas no es sencillo. El principal motivo es que, en muchas ocasiones, será necesario corregir dos desviaciones diferentes.Por ejemplo, es habitual tener miopía y astigmatismo. O, también, hipermetropía y presbicia. Una persona inexperta no barajará esta posibilidad y no podrá ofrecer unas gafas de corrección que permitan ver con total claridad.

Además, el cuidado de los ojos es sumamente importante, por lo que deberíamos dejar nuestra salud visual siempre en manos de profesionales. En General Optica tenemos formación específica para realizar exámenes visuales, prescribir lentes de contacto y gafas, y recomendar ejercicios de entrenamiento de los ojos para cuidar de tu mirada. Nuestra dilatada experiencia profesional, permite que te asesoremos adecuadamente para que salgas de nuestras ópticas con una visión clara, el tipo de cristales que necesitas y unas gafas adaptadas a ti.